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El Gobierno propone vetar las ventas de coches de gasolina y diésel en 2040 El Gobierno propone vetar las ventas de coches de gasolina y diésel en 2040

El Gobierno propone vetar las ventas de coches de gasolina y diésel en 2040

La futura ley de cambio climático prevé fomentar las renovables y prohibir el ‘fracking’

 

Fuente: EL PAIS

¿Cuándo puede considerarse “reciclable” un producto de fabricado con plástico? ¿Cuándo puede considerarse “reciclable” un producto de fabricado con plástico?
No cabe duda de que el reciclaje es una de las claves de la economía circular. La legislación europea cada vez&p[url]=https://www.llopisserviciosambientales.es/cuando-puede-considerarse-reciclable-un-producto-de-fabricado-con-plastico/&&p[images][0]=https://www.llopisserviciosambientales.es/wp-content/uploads/2018/09/1309-570x526.jpg', 'sharer', 'toolbar=0,status=0,width=548,height=325');" target="_parent" href="javascript: void(0)">

¿Cuándo puede considerarse “reciclable” un producto de fabricado con plástico?

No cabe duda de que el reciclaje es una de las claves de la economía circular. La legislación europea cada vez se ocupa más de reducir el impacto ambiental de los plásticos, una materia todavía pendiente dado el elevado uso de este tipo de materiales en la cotidianeidad de la población y dada la excesiva contaminación -tanto marina como terrestre- que deriva de éstos. Por ello, la Comisión Europea endureció en mayo de este año los objetivos de reciclaje de residuos sólidos urbanos, que en el caso de los plásticos deberá ser del 50 % antes de 2020 y del 55 % para el 2030, según establece el nuevo paquete de economía circular de la Unión Europea.

La industria del plástico, por su parte, ha ido respondiendo a estos avances legislativos y culturales -a demanda de la ciudadanía- con anuncios y compromisos para hacer que sus productos sean reciclables. Sin embargo, todavía parece no quedar del todo claro qué se entiende exactamente por “reciclable”.

Así lo han asumido los grupos internacionales de recicladores de plásticos, quienes, para armonizar este concepto y precisar lo que implica que un producto sea verdaderamente “reciclable”, han acordado una definición común para el término, al considerar que “se necesitan definiciones y objetivos claros y universalmente respaldados” para solucionar el problema de la sostenibilidad de los plásticos.

Según estos grupos, un producto puede etiquetarse como ‘reciclable’ siempre y cuando cumpla estas cuatro condiciones:

  1. Que se haya fabricado con un plástico que pueda ser recogido para su reciclaje, que tenga valor de mercado y/o esté respaldado por un programa exigido por la legislación.
  2. Que esté clasificado y agregado en flujos definidos para los procesos de reciclaje.
  3. Que pueda ser procesado y recuperado/reciclado con procesos comerciales de reciclaje.
  4. Que el plástico reciclado se convierta en una materia prima que posteriormente se utilice en la producción de nuevos productos.

 Materiales innovadores

En este sentido, los recicladores han advertido de que los “materiales innovadores deben demostrar que pueden ser recogidos y separados en cantidades suficientes y ser compatibles con los procesos de reciclaje industrial actuales o, de lo contrario, deberán presentarse en suficientes cantidades para justificar la puesta en marcha de nuevos procesos de reciclaje”.

En el anuncio de esta nueva definición común, que recibió también el apoyo de Petcore Europe -la asociación que representa la cadena de valor completa del PET en Europa-, los presidentes de los grupos autores de la misma, Tom Emans, de Plastics Recycling Europe, y Steve Alexander, de la Asociación de Recicladores de Plástico, justificaron la decisión: “como recicladores, somos una parte fundamental de la solución al problema de la sostenibilidad de los plásticos, y necesitamos que las audiencias apropiadas entiendan lo que es necesario para etiquetar un producto o envase como ‘reciclable’”, espetó Emans.

“Al fin y al cabo, la reciclabilidad va más allá de ser técnicamente reciclable, debe haber acceso de los consumidores a un programa de reciclaje, un reciclador debe ser capaz de procesar el material y debe haber un mercado final”, agregó por su parte Alexander.

Prevención de los residuos 

Los envases forman parte del grupo de productos a los que se aplica la Responsabilidad Ampliada del Productor, un concepto incluido desde hace años en la política de residuos de la UE y que, como su propio nombre indica, consiste en trasladar a los productores de -en este caso- los envases la responsabilidad sobre el coste y gestión adecuada de los mismos desde su puesta en el mercado hasta incluso después de su vida útil.

Además, para alcanzar las nuevas metas de reciclaje, se ha hecho hincapié en la importancia de la prevención del residuo desde el eco-diseño y el etiquetado adecuado, de forma que el consumidor tenga a su disposición la información necesaria sobre la correcta gestión del envase una vez deja de serle de utilidad.

A través de la gestión de Ecoembes, en España se recicló en 2017 un 77,1% de los envases domésticos colocados en el mercado una vez finalizada su vida útil. Entre ellos, se reciclan diferentes envases de plástico, como las botellas de agua, refrescos o suavizantes, entre otros muchos.

 

Fuente: Economíacircularverde.com

Andalucía anima a las empresas para avanzar a la economía circular Andalucía anima a las empresas para avanzar a la economía circular
El consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, José Fiscal, ha realizado un llamamiento a&p[url]=https://www.llopisserviciosambientales.es/andalucia-anima-a-las-empresas-para-avanzar-a-la-economia-circular/&&p[images][0]=https://www.llopisserviciosambientales.es/wp-content/uploads/2018/07/111111-570x487.jpg', 'sharer', 'toolbar=0,status=0,width=548,height=325');" target="_parent" href="javascript: void(0)">

Andalucía anima a las empresas para avanzar a la economía circular

El consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, José Fiscal, ha realizado un llamamiento a las empresas de la comunidad autónoma para que Andalucía “avance sin freno” hacia el modelo de economía circular que abogue por “cerrar el ciclo de los residuos incorporándolos de nuevo al mercado como un nuevo recurso, dándoles una segunda vida y avanzando hacia el desarrollo sostenible”.

Así se ha pronunciado el titular andaluz de Medio Ambiente en la clausura de la jornada informativa titulada ‘Oportunidades de la economía circular en Andalucía. La economía de lo evitable’, impulsada por el Grupo Consentino y Europa Press, tras la presentación por parte de la empresa almeriense de su nueva planta de gestión integral de residuos en su sede central en el municipio de Cantoria.

Andalucía anima a las empresas para avanzar a la economía circular

Fiscal ha realizado en su intervención un recorrido por las distintas acciones que desarrolla la Consejería en materia de residuos y en torno a la transición a la economía circular, según los parámetros marcados por la Unión Europea, y ha recordado que su departamento “ha comenzado a trabajar en un nuevo plan integral de residuos de Andalucía para el logro de la transición a una economía circular”.

El titular de Medio Ambiente de la Junta ha explicado que la gestión de los residuos en Andalucía ha mejorado considerablemente en los últimos años, gracias a la aplicación de la normativa, el incremento de las infraestructuras de tratamiento, la mayor concienciación de las administraciones, los ciudadanos y los sectores afectados, y la consolidación de un sector especializado en la gestión de residuos.

En este sentido, se ha centrado en las políticas dirigidas a fomentar la prevención de la generación de residuos, su reutilización y, cuando eso no sea posible, su reciclado y otras formas de valorización, “siempre con la más estricta vigilancia para una mayor protección del medio ambiente y la salud humana”, ha apostillado.

 

“Así se ha pronunciado el titular andaluz de Medio Ambiente en la clausura de la jornada informativa titulada ‘Oportunidades de la economía circular en Andalucía.”

El consejero se ha referido a los dos planes de residuos que la Consejería ha impulsado en los últimos años: El Plan Director Territorial de Residuos no Peligrosos de Andalucía para el periodo 2010-2019 y el Plan de Prevención y Gestión de Residuos Peligrosos de Andalucía para el periodo 2012-2020.

 

70 Puntos limpios

Sobre el primero, ha expuesto que puesto que está llegando a su final, casi el 90 por ciento de las medidas previstas en el mismo están ejecutadas o ejecutándose. Se han construido más 70 puntos limpios que suponen una inversión de 25 millones de euros aproximadamente. El último el punto limpio construido ha sido el de Luque, en la provincia de Córdoba, que se inauguró la semana pasada.

A este respecto, también ha subrayado que la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio está elaborando un nuevo Plan Integral de Residuos de Andalucía que formará parte de la hoja de ruta de las políticas de la Junta de Andalucía para el logro de la transición hacia una economía circular. En dicho plan, se incorporarán las directrices del Plan Estatal Marco de Residuos y, en la medida que concierna al ámbito de la Planificación de la Junta de Andalucía, del paquete de medidas para la economía circular de la Comisión Europea.

Fiscal también se ha referido a la economía circular del agua, vinculada a la obtención del recurso a través de fuentes alternativas como la desalación y de reutilización, de tratar las aguas residuales y regenerarlas para darles un nuevo uso. Sobre esta cuestión ha señalado que es una materia de vital importancia en una provincia como Almería con déficit estructural del recurso, pero que ha apostado desde finales de los 90 por el desarrollado de esta tecnología.

Para Fiscal, “los recursos resultantes de las aguas regeneradas, bien planificados y gestionados, pueden complementar las medidas principales de gestión de la demanda”. El consejero ha reconocido que poner en marcha estos procesos requiere un “enorme esfuerzo tanto a nivel técnico como de inversión, pero son necesarios para aliviar la presión que los distintos usos ejercen sobre los ecosistemas hídricos y sobre el estado ecológico de ríos, acuíferos y ecosistemas costeros”.

Por: ECOticias.com / Red / Agencias

10 cosas que dejarás de hacer muy pronto… 10 cosas que dejarás de hacer muy pronto…
El viernes pasado, una señora forcejeaba con una bolsa de papel en un supermercado. A punto de romper la bolsa, dijo&p[url]=https://www.llopisserviciosambientales.es/10-cosas-que-dejaras-de-hacer-muy-pronto/&&p[images][0]=https://www.llopisserviciosambientales.es/wp-content/uploads/2018/07/10.png', 'sharer', 'toolbar=0,status=0,width=548,height=325');" target="_parent" href="javascript: void(0)">

10 cosas que dejarás de hacer muy pronto…

El viernes pasado, una señora forcejeaba con una bolsa de papel en un supermercado. A punto de romper la bolsa, dijo en voz alta y clara, para que la oyeran todos: “Con lo bien que funcionaban las bolsas de toda la vida [de plástico], y ahora este engorro”. Alguien apostilló: “Cosas de la ecología, señora”. Y esto es solo el principio.

Por la ecología, o la sostenibilidad, o los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030), muchas cosas van a cambiar en breve. Te guste o no son la consecuencia lógica de tendencias que ya están en marcha… sigue leyendo para descubrir Pequeños gestos cotidianos que ya no vamos a hacer, o que vamos a hacer de otro modo:

 

Volver a casa con un montón de bolsas de plástico que acaban en la basura en pocos minutos

La erradicación del plástico desechable no va a ser cosa fácil, pero ya está empezando. Hace algunos años Carrefour comenzó a cobrar las bolsas de plástico y ahora Lidl las ha eliminado de su oferta. La alternativa son bolsas de papel fuerte (kraft). Podemos usarlas para recoger el papel usado y llevarlo al contenedor azul o bien para acopiar la materia orgánica. El truco consiste en meter dos o tres bolsas de papel unas dentro de otras, para formar una superbolsa casi impermeable, compostable y biodegradable. Cuando esté llena, la llevamos al contenedor especial marrón o al común de restos, y listo.

 

Dar un acelerón en una calle o avenida de nuestra ciudad

La generalización de una velocidad máxima de 30 km/h o menos cambiará radicalmente nuestra manera de conducir. Ya no podremos acelerar para pillar el semáforo en verde o para intimidar a ese peatón que vemos acercarse al paso de peatones. Conduciremos con mucha tranquilidad y la vista puesta siempre en los peatones que nos rodean. Se acabó el placer de conducir en la ciudad. Por cierto, tampoco podremos ir en coche a todas partes y aparcar donde queramos (o haya sitio). Más y más zonas se harán peatonales y en general prohibidas al tráfico de coches.

 

Parar en una gasolinera para llenar el depósito

La generalización del coche eléctrico acabará con el negocio del combustible líquido de automoción. Tampoco nos preocupará el precio de la gasolina ni iremos de gasolinera en gasolinera buscando los precios más bajos. Pagaremos la tarifa eléctrica de automoción, única y hasta diez veces más barata que la de la gasolina o gasóleo. Además, la mayoría de los que se empeñen en tener coche propio lo cargarán en sus casas, por la noche. Las electrolineras funcionarán más bien dando un empujón de carga extra a un coche con la batería baja.

 

Recibir tremendos recibos de la luz

Esos recibos de la luz que nos hacen dar un respingo serán cosa del pasado. La razón está en que el “mix” eléctrico será renovable en un 90%, y el agua, el luz del sol y el viento son gratuitos, no hace falta sacarlos de una mina ni transportarlos en buques-tanque. Hay otros muchos gastos en un sistema renovable, claro está, pero el precio final es menor que en un sistema eléctrico basado en las energías fósiles.

 

Comprar un kilo de carne por tres euros. O tres camisetas por un euro

No va a ser posible porque toda la carne que esté en el mercado será de calidad, procedente de animales bien criados y alimentados con pienso ecológico. Eso subirá los precios sin duda. Algo parecido ocurrirá con la ropa low cost: cuando se pague un precio real por el consumo de agua de los algodonales y buenos salarios a los trabajadores del textil, el concepto de ropa de usar y tirar mezclada con poliéster, barata y de mala calidad, dejará de tener sentido.

 

Poner el aire acondicionado a tope, o derrochar agua regando nuestro césped

En realidad sí podremos, pero los nuevos sistemas tarifarios y contadores inteligentes electrónicos detectarán el desaforado consumo y lo penalizarán a modo. El que quiera lujos, que se los pague.

 

Comprar alimentos con etiquetas engañosas, supuestamente bajos en grasa, sal, azúcar, naturales, “eco”, “bio”, etc.

Las nuevas informaciones en los paquetes de comida serán de una sinceridad brutal. En realidad, habrá etiquetas como las que ahora podemos ver en los paquetes de tabaco en las cajas de cereales: “Este producto contiene un 50% de azúcar. El exceso de azúcar produce obesidad, diabetes y otras graves enfermedades”. Tampoco podremos comprar alimentos ecológicos, porque la agricultura ecológica será el nuevo estándar universal de producción de alimentos. Será como si todos los huevos a la venta fueran de clase 1 o 0 (criados en libertad o alimentados con pienso ecológico).

Tirar a la basura distraídamente latas y botellas

Los sistemas de devolución y retorno (la versión moderna del antiguo “devolver el casco”) nos harán pagar un buen dinero por cada envase y asegurarán que nos tomemos la molestia de devolverlo para recuperar la tasa.

 

No saber cuánto pagamos de tasa de basuras

Los nuevos métodos de recogida de residuos municipales serán capaces de saber con exactitud cuánta basura produce cada vecino, el cual pagará en proporción y no según el tamaño de la vivienda o por otra estimación, como ocurre ahora. La gente menos propensa a producir basura saldrá beneficiada.

 

Hacer caso omiso de nuestra huella ecológica

Para echarse a temblar: la huella ecológica de las personas físicas será medida con procedimientos oficiales y servirá de base de un impuesto / subvención. Las personas con huella ecológica reducida recibirán dinero del estado, dinero que saldrá de los elevados impuestos que gravarán las huellas ecológicas demasiado altas.

 

Hay maneras de vivir más relajadas, sanas y baratas, es decir, más sostenibles. Aquí te las contamos.

Post: https://bit.ly/2Kvfmg8

Fuente: Público (Via: Jesús Alonso Millán)

Llopis Servicios Ambientales lucha contra la basura en la naturaleza organizando una recogida de basura voluntaria en el Parque del Ranilla de Sevilla dentro del Programa “Libera 1 metro por la naturaleza” promovido por Ecoembes y SeoLibera Llopis Servicios Ambientales lucha contra la basura en la naturaleza organizando una recogida de basura voluntaria en el Parque del Ranilla de Sevilla dentro del Programa “Libera 1 metro por la naturaleza” promovido por Ecoembes y SeoLibera
El sábado 16 de junio miles de voluntarios han decidido aparcar planes de ocio como ir a tomar el sol en&p[url]=https://www.llopisserviciosambientales.es/grupo-llopis-servicios-ambientales-lucha-contra-la-basura-en-la-naturaleza-organizando-una-recogida-de-basura-voluntaria-en-el-parque-del-ranilla-de-sevilla-dentro-del-programa-libera-1-metro/&&p[images][0]=https://www.llopisserviciosambientales.es/wp-content/uploads/2018/06/1m2-por-la-naturaleza-2-2-570x495.jpg', 'sharer', 'toolbar=0,status=0,width=548,height=325');" target="_parent" href="javascript: void(0)">

Llopis Servicios Ambientales lucha contra la basura en la naturaleza organizando una recogida de basura voluntaria en el Parque del Ranilla de Sevilla dentro del Programa “Libera 1 metro por la naturaleza” promovido por Ecoembes y SeoLibera

El sábado 16 de junio miles de voluntarios han decidido aparcar planes de ocio como ir a tomar el sol en la playa para demostrar que comprometerse con el medio ambiente es mucho más importante y necesario. Así más de 10.700 voluntarios en 410 puntos por toda España se proponían liberan los espacios naturales de ‘basuraleza’ en distintas recogidas.

Grupo Llopis Servicios Ambientales ha liderado una de estas recogidas voluntarias de basura. Y el punto a limpiar ha sido El parque del Ranilla (anexo al Parque del Tamarguillo). Entre los participantes participaron; una asociación de senderismo, ecologistas y miembros de Ecoembes, el director general de Parques y Jardines de Sevilla, Adolfo Fernández, miembros del equipos de LLopis y de la ong Precious Plastic.

La idea de limpiar este Parque de Sevilla surgió a petición de la dirección general de Parques y Jardines dado el estado de abandono en que  se encontraba sumido en montañas de basura de distinta naturaleza. El Parque del Ranilla (anexo al Parque del Tamarguillo), como se conoce, se ha incorporado a Parques y Jardines de Sevilla hace dos meses y al estar junto a la explanada donde se organiza el mercadillo de los domingos siempre está muy sucio. La gente utiliza el parque como vertedero de todo tipo de residuos; desde escombros, mobiliario, ropa hasta aparatos eléctricos y electrónicos.

Se sumaron a la recogida, particulares (familias, mayores y niños) y voluntarios de distintas organizaciones.

 

En la provincia de Sevilla en ese mismo día se convocaron otras dos recogidas voluntarias. En total en España se alcanzaron las 415 recogidas. La iniciativa que por segundo año se organiza desde Ecoembes y Libera SEO/BirdLife ha batido récord de participación, duplicando el número de héroes que han dedicado su tiempo a limpiar los entornos naturales del país. Así ha conseguido movilizar a más de 10.700 voluntarios por toda España.  Estos voluntarios se han movilizado para frenar la catástrofe ambiental que supone la basuraleza, el abandono de residuos en entornos naturales.

En cuanto a la participación por comunidades autónomas, ha sido generalizada y contundente en muchas de ellas; ‘1m2 por la naturaleza’ ha estado presente con 90 puntos de limpieza en la Comunidad de Madrid, con 50 de Castilla y León, 45 en Andalucía, 26 de Catalunya o los 36 de la Comunidad Valencia por poner algunos casos.

En palabras de Ana Llopis, directora general de Llopis Servicios Ambientales “Gracias a proyectos como este de ‘1m2 por la naturaleza’,  hoy estamos más cerca de nuestra meta: una auténtica economía circular de residuos cero”.

La basuraleza se combate desde el compromiso individual, genuino y voluntario con el medio ambiente. Un compromiso que no podemos posponer más. En Llopis Servicios Ambientales estamos comprometidos con el respeto y cuidado al medio ambiente por eso nos movilizamos por estas causas.

Se recogieron en la batida de Sevilla más de 300 kilos de basura

 

Desde Grupo Llopis Servicios Ambientales apoyamos estas actividades y mostramos nuestro compromiso con la biodiversidad pues el problema de la basura en la naturaleza nos concierne a todos. Hay que dejar de tirar basura y empezar a recogerla: aunque no sea nuestra; aunque nosotros no la hayamos dejado ahí.

Nos sentimos orgullosos de nuestra labor como empresa responsable y queremos agradecer a todos y cada uno de los Heróes que nos han acompañado en esta batida en la que hemos recogido más de 300kg de basura. El año que viene más y mejor!!

La UE prohíbe el ‘impuesto al sol’ y acuerda que el 32% de energía sea renovable en 2030 La UE prohíbe el ‘impuesto al sol’ y acuerda que el 32% de energía sea renovable en 2030
El Parlamento Europeo, la Comisión y los 28 Estados miembros llegan a un acuerdo para la nueva política energética europea en&p[url]=https://www.llopisserviciosambientales.es/la-ue-prohibe-el-impuesto-al-sol-y-acuerda-que-el-32-de-energia-sea-renovable-en-2030/&&p[images][0]=https://www.llopisserviciosambientales.es/wp-content/uploads/2018/06/adios-al-impuesto-al-sol-570x570.jpg', 'sharer', 'toolbar=0,status=0,width=548,height=325');" target="_parent" href="javascript: void(0)">

La UE prohíbe el ‘impuesto al sol’ y acuerda que el 32% de energía sea renovable en 2030

El Parlamento Europeo, la Comisión y los 28 Estados miembros llegan a un acuerdo para la nueva política energética europea en la senda de una transición hacia una economía baja en carbono.

El 32% de toda la energía que consuma Europa en 2030 deberá ser de origen renovable. Es el acuerdo final alcanzado en la madrugada de este jueves entre el Parlamento Europeo, la Comisión y los 28 Estados miembros, después de las prolongadas negociaciones para pactar una nueva política energética europea en la senda de una transición hacia una economía baja en carbono.

El punto de mayor conflicto entre los países era el del grado de ambición en la cuota de energías limpias a asumir por los países miembros. La propuesta de partida de los Gobiernos era un 27%, mientras que la de la Eurocámara era del 35%.

Plantas solares en España

Finalmente, se ha optado por un punto intermedio, un 32% que, aunque supone una subida importante con respecto al actual uso de energías renovables en la UE (un 17%), no será suficiente para cumplir con los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero con los que se comprometió la Unión Europea en el marco del Acuerdo de París de 2015. Por eso, en el pacto alcanzado esta noche se ha incluido una cláusula por la que las tres partes se comprometen a revisar en 2023 ese porcentaje para, llegado el caso, aumentarlo. Las organizaciones ecologistas consideran,  no obstante, que la cuota de renovables debería ser de entre el 40 y el 45% para lograr los objetivos.

El acuerdo, en el que se lleva negociando año y medio, ha llegado después del cambio de postura tras los nuevos gobiernos en Italia y España. Nuestro país, que con el Gobierno del PP se había posicionado entre los que pedían porcentajes más bajos en la cuota de renovables, dio un giro de 180 grados en la última reunión el pasado lunes en Luxemburgo cuando la nueva ministra socialista Teresa Ribera comunicó que España apostaría por una cuota del 34%.

“Esta nueva ambición nos ayudará a cumplir con los objetivos del Acuerdo de París y se traducirá en más empleos, facturas energéticas más baratas para los consumidores y menos importaciones de energía”, ha dicho el comisario europeo de Energía y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete.

Prohibido el impuesto al sol

Otro de los avances más importantes del acuerdo alcanzado este jueves se han realizado en materia de autoconsumo eléctrico, con iniciativas que liquidan por completo la política llevaba a cabo por el Gobierno de Mariano Rajoy durante los años anteriores.

En concreto, la UE ha prohibido a los Estados miembros la aplicación del conocido como ‘impuesto al sol‘ — un canon que, en países como España, se cobra a los productores por consumir la energía que ellos mismos generan— al menos hasta 2026. A partir de esa fecha cada Estado podrá decidir en base a una serie de criterios que garanticen la sostenibilidad del sistema eléctrico.

Además, se introduce una vieja reivindicación de los pequeños productores, a quienes se les reconoce el derecho de recibir algún tipo de compensación económica por la electricidad que vierten a la red general y que las compañías venden a otros consumidores. En algunas regulaciones sobre autoconsumo en Europa ya se aplicaba este ‘balance neto’ con descuentos en la factura de la luz, pero en la polémica legislación española se obliga a quienes producen su propia electricidad a regalársela al sistema cuando esta no es consumida en el momento o no puede ser almacenada en algún sistema de batería.

“El acuerdo es decente pero agridulce. La muy buena noticia es que hemos matado el nefasto impuesto al sol”, ha señalado el eurodiputado español de Equo Florent Marcellesi. “Es muy positivo que, gracias a la presión del Parlamento Europeo, hayamos conseguido que la ciudadanía europea, las cooperativas, las autoridades locales y pequeñas empresas se conviertan en agentes del cambio al poder producir, consumir y almacenar su propia energía renovable. El autoconsumo y las comunidades energéticas se ven reconocidas de forma adecuada y pueden jugar un papel central en la transición ecológica”, ha añadido.

El acuerdo incluye también otros pactos, como lograr un 15% de interconexiones eléctricas entre Estados miembros de la UE para 2030, o una tasa del 14% de energía renovable en el sector del transporte para 2030. En este ámbito, la negociación marca también la eliminación gradual del uso del aceite de palma como biodiésel, que deberá eliminarse definitivamente en 2030, una de las noticias mejor recibidas por parte de las organizaciones ecologistas, que han lamentado la falta de una mayor ambición en la lucha contra el cambio climático.

“Mientras otras regiones del mundo apuestan decididamente por un futuro renovables para sus ciudadanos, Europa sigue sin hacer los deberes. Si queremos dar señales de liderazgo climático a nivel global, hay que empezar por cambiar nuestra concepción sobre la energía”, ha lamentado Héctor de Prado, responsable de clima y energía de Amigos de la Tierra.

El Parlamento Europeo, la Comisión y el Consejo de Europa no han sido capaces, en cambio, de consensuar una posición sobre la nueva directiva de Eficiencia energética para 2030, que se espera quede cerrada durante el mes de junio.